Breve
historia del análisis de orina:
Los
términos “uroanálisis”, “urianálisis”, “análisis de la orina” “citoquímico de
orina”, “parcial de orina” describen un perfil o grupo de pruebas tamiz con
capacidad para detectar enfermedad renal, del tracto urinario o sistémica.
Desde el punto de vista de los procedimientos médicos, la orina se ha descrito
como una biopsia líquida, obtenida de forma indolora, y para muchos, la mejor
herramienta de diagnóstico no invasiva de las que dispone el médico.
Siglo
V antes de Cristo, Hipócrates escribió un libro sobre uroscopia y los clínicos
de ese tiempo concentraron sus esfuerzos diagnósticos en dichos conceptos. Por
ejemplo, diagnosticaban la diabetes, si al orinar el paciente sobre el suelo,
al poco tiempo abundaban las hormigas. Además, en los dibujos del hombre de las
cavernas, en los jeroglíficos egipcios y en papiros quirúrgicos de Edwin Smith,
se observa al médico examinando su sabor y elaborando un diagnóstico al
observar el color, la turbidez, el olor y el volumen.
Siglo
I, Caraka, un médico hindú, describió diez tipos de orina, incluida la que
contiene azúcar.
Siglo
II, Claudio Galenus de Pérgamo (Galeno), recogió todo el conocimiento de la
época bajo su doctrina de la patología humoral, en donde “no son los órganos
sólidos el foco de las enfermedades sino los cuatro fluidos o humores corporales:
sangre, cólera, flema y melancolía y la enfermedad se produce por el
desequilibrio de estos fluidos y la naturaleza y localización de la misma puede
establecerse de la composición y apariencia de los humores. Por lo tanto, una
enfermedad también se manifiesta en la orina”. Las enseñanzas de Galeno
dominaron el pensamiento médico hasta el siglo XVI y sobrevivieron hasta el
siglo XIX.
Dos
características singulares de una muestra de orina explican esta continua
popularidad:
1. La orina es una muestra de fácil acceso y recolección.
2. La orina contiene información que puede obtenerse por
pruebas de laboratorio de bajo costo, sobre muchas de las principales funciones
metabólicas del organismo.
Importancia dentro de la química clínica:
En
general, la orina consta de urea y otras
sustancias químicas orgánicas e inorgánicas disueltas en agua. Suele contener
95 % de agua y 5 % de solutos, aunque puede haber variaciones considerables en
las concentraciones de estos solutos debido a la influencia de factores como el
aporte dietético, la actividad física, el metabolismo corporal, las funciones
endocrinas e incluso la posición del cuerpo. La urea, un producto de desecho
metabólico producido en el hígado por la descomposición de proteínas y
aminoácidos, representa casi la mitad del total de los componentes sólidos
disueltos en la orina. Otras sustancias orgánicas incluyen sobre todo
creatinina y ácido úrico. El principal componente solido inorgánico disuelto en
la orina es el cloro, seguido por el potasio y el sodio. Pequeñas cantidades o
trazas de muchas otras sustancias químicas inorgánicas también están presenten
en la orina.

desde los inicios del Uroanalisis
ResponderEliminarMARAVILLOSO INFORMACIÓN
ResponderEliminarMUY BIEN
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